Evangelio significa «Buena Nueva». La «Buena Nueva» es que Jesucristo, el Hijo de Dios, vino al mundo para morir en la cruz en lugar de todos, a fin de expiar así los pecados de toda la humanidad. Fue sepultado, pero no permaneció en la tumba. Al tercer día resucitó victorioso y regresó al cielo. Su sacrificio vicario se aplica a todas las personas que lo aceptan personalmente para sí mismas. Este mensaje se proclama en las actividades de evangelización.