Una donación específica realizada en la congregación de Horizonte durante la fiesta de la cosecha se destinó a la compra de Biblias para luego distribuirlas en un pueblo boliviano vecino. La campaña de distribución fue muy bendecida. En la mayoría de los hogares no había hasta entonces ninguna Biblia. Algunas personas nos siguieron corriendo y nos pidieron otra Biblia para su hijo, quien algún día vendría a visitarlos desde la ciudad. La gente recibió con gratitud este precioso regalo.
Algo especial fue que, precisamente ese mismo día, una congregación boliviana de la localidad inició una campaña de evangelización sin saber nada de nuestra iniciativa. Consideraron que se trataba de una guía especial de Dios.